hoy en 13 kame
prendí velas y pom, con ocote
me acompañan las fotos de mis diosas,
el humo entre los cristales ahumados del tijax.
veniste como la muerte a darme azúcar en la boca
y tal vez porque mi corazón es de roca dura
me tallaste tus huellas de muerte-descanso.
frente a mi altar-hogar
nombro tu nombre
en una pequeña tinaja de barro
para que apenas te susurre mi llamada.
pasa el tiempo y no volvés.
y no me gusta esperar.
estoy recorriendo otros mapas con mis dedos
y estoy empezando ya a sembrar flores.
por eso espero que mi llamada te despierte
con su viento frío de xibalbá,
y me cruce en tu pensamiento,
desnuda y de noche,
y te decidás a mandar ese correo electrónico
que tanto he estado esperando.
No hay redención sin ruido
-
Dentro de tantas biopics que existen sobre personajes públicos, es difícil
acertar qué es lo que realmente quiere uno como espectador. Y a veces,
contar ...
Hace 2 meses

No hay comentarios:
Publicar un comentario